Antecedentes

 

Sobre finales de los años 80, un actual componente de la OSLUCA, analista del entonces Centro de Cálculo y profesor a la sazón de Programación en la Escuela Universitaria Politécnica de Cádiz, usaba para las prácticas de la asignatura Programación II de los estudios de la Diplomatura de Informática, el compilador de C nativo de un miniordenador µVAX-3400 con sistema operativo VAX/Ultrix-32. Como quiera que dicho compilador, el que venía con el sistema, no cumplía el estándar ANSI C recién aprobado, empezó a buscar alternativas que resolvieran este problema. 

Buscando, encontró en un catálogo de software para Ultrix que se vendía un cartucho de cinta con software de GNU que incluía un compilador que cumplía bastante con el estándar ANSI C. 

Sin saber lo que significaba GNU pero sí teniéndose en cuenta lo barato del software, se compró la mencionada cinta, que solo traía código fuente, y se empezó a instalar el software, para lo que había que ir compilando antes cada componente, como es natural. 

El compilador de C, GNU CC, se compilaba primero con el compilador nativo (cc) pre-estándar, y luego un par de veces a sí mismo con el nuevo compilador (gcc) creado en la primera etapa. 

Después vino más software: la biblioteca de C, el editor GNU Emacs, utilidades de texto y fichero de GNU, el sistema TEX… El profesor y sus compañeros aprendieron lo que significaba el proyecto GNU (Gnu’s Not Unix), la fundación FSF (Free Software Foundation), lo que era el software libre y quién era Richard M. Stallman. Que podían modificar los programas (y se modificó de hecho cierta versión de GNU Emacs para adaptarla al castellano y a los terminales del aula), estudiarlos, distribuirlos, copiarlos sin cargo de conciencia ni caer en la ilegalidad… Conceptos, ya por aquel entonces, raros en el mundo del software. 

A partir de entonces siempre ha habido en el departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos y en los estudios de Informática de la UCA un núcleo de profesores partidarios de usar siempre en sus asignaturas software libre, con las consiguientes ventajas entre las cuales no son las menores los ahorros en dinero de licencias, la falta de complicaciones en las instalaciones debido a ellas, la facilidad para que los alumnos tengan el software en sus PC o portátiles… 

También este conocimiento se trasladó a los servicios de Informática de la Universidad, llegándose hoy a que el sistema predominante en los más de cien servidores existentes es GNU/Linux. 

En otros departamentos, como Matemáticas, se crearon otros núcleos, formados por profesores que con anterioridad habían utilizado sistemas VAX/VMS y Unix comerciales como entornos de cálculo numérico. Estos profesores descubrieron el enorme campo que abrían los nacientes sistemas GNU/Linux, transformando los ordenadores personales (todavía dotados de los primitivos sistemas MS-DOS y Windows 3.11/95) en potentes estaciones de trabajo científco. Terminaron contactando con la comunidad española de software libre y, convencidos de sus beneficiosos valores, convirtiéndose en firmes defensores de ellos.